La detección del primer caso de gusano barrenador en Texas ha generado preocupación entre productores ganaderos de ambos lados de la frontera, debido al impacto sanitario y comercial que podría tener sobre la movilización de ganado. El avance de la plaga hacia el norte era un escenario que especialistas y organismos del sector venían advirtiendo desde hace meses.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, Álvaro Bustillos, señaló que la aparición del caso en territorio estadounidense era previsible por la cercanía de los brotes previamente registrados en la frontera con México. Indicó que actualmente las herramientas para contener la propagación siguen siendo limitadas, debido a la insuficiente producción de moscas estériles utilizadas para combatir la plaga, aunque se espera ampliar la capacidad operativa a partir del 22 de junio.

Asimismo, advirtió que las autoridades de Estados Unidos podrían aplicar medidas de regionalización y restricciones a la movilización de ganado similares a las implementadas en México. Bustillos agregó que el cierre de la frontera para la exportación ha provocado saturación en el mercado nacional y una disminución en los precios del ganado, por lo que llamó a fortalecer las acciones de sanidad animal y garantizar recursos suficientes para enfrentar la contingencia.


