La incertidumbre generada por las recientes revisiones al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las posturas comerciales del gobierno estadounidense han provocado preocupación entre diversos sectores económicos, particularmente ante el riesgo de nuevas medidas arancelarias que puedan afectar el intercambio comercial en la región.
La diputada federal Manque Granados aseguró que, pese a este escenario, el T-MEC continúa funcionando como una herramienta de protección para los sectores productivos y empresariales del país. Señaló que, aunque el presidente Donald Trump mantiene posturas cambiantes respecto a la imposición de aranceles, el acuerdo comercial brinda estabilidad y certeza jurídica.

Granados explicó que el tratado establece las reglas bajo las cuales se desarrolla el comercio entre los tres países de América del Norte, lo que permite mantener condiciones claras para las inversiones y las operaciones empresariales. “El T-MEC justamente es un escudo”, expresó la legisladora al referirse a la protección que representa el acuerdo frente a posibles tensiones comerciales.


