La confirmación de un caso de gusano barrenador en el estado de Texas encendió las alertas sanitarias en la región fronteriza, ante el riesgo de propagación de la plaga y sus posibles efectos sobre la actividad ganadera. Autoridades estatales y federales analizan nuevas medidas para fortalecer los mecanismos de prevención y control.
El secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada Muñoz, informó que se prevé intensificar los protocolos de vigilancia en la frontera norte, luego de que autoridades estadounidenses confirmaran un caso en un ternero localizado en el condado de Zavala, Texas. Explicó que las acciones buscarán replicar esquemas de control similares a los que actualmente se aplican en la frontera sur del país para detectar y contener oportunamente la presencia del gusano barrenador.

Parada señaló que el tema será revisado en coordinación con Senasica para definir las disposiciones que se implementarán en materia de movilización y vigilancia sanitaria. Asimismo, indicó que se espera establecer mecanismos de colaboración con las autoridades estadounidenses para reducir riesgos de dispersión de la plaga, la cual hasta ahora ha mostrado mayor presencia en la franja del Golfo, mientras que las condiciones desérticas de la región fronteriza con El Paso podrían representar una barrera natural para su avance.


