Pese a la confusión generada entre la población por el temor a enfermedades transmisibles asociadas a la chinche besucona, la Secretaría de Salud Estatal informó que hasta el momento no se han registrado casos ni reportes confirmados sobre la presencia de este insecto en Ciudad Juárez, por lo que las autoridades descartaron riesgos relacionados con este vector en la frontera.
En declaraciones a medios de comunicación, el director de Salud Estatal Zona Norte, Rogelio Covarrubias, explicó que, aunque personal de la Dirección de Ecología Municipal y del área de vectores acudió a atender un reporte en el sector de los Kilómetros por la supuesta presencia de estos ejemplares, tras la revisión correspondiente se determinó que los insectos localizados eran escarabajos y no chinches transmisoras de enfermedades.

Covarrubias señaló que la alerta surgió debido a una confusión colectiva entre ambas especies, ya que algunas características físicas pueden generar dudas entre la ciudadanía, circunstancia que provocó la difusión de versiones incorrectas sobre una presunta infestación en la región y generó preocupación entre los habitantes, aunque las inspecciones realizadas por las autoridades permitieron descartar la presencia de la chinche besucona en los puntos reportados.
La dependencia recomendó a la población mantener la calma y reportar cualquier avistamiento sospechoso a la Secretaría de Salud y a la Dirección de Ecología para su correcta identificación, además de evitar difundir información no verificada, debido a que este tipo de publicaciones puede generar alarma innecesaria entre la comunidad fronteriza.
Asimismo, exhortó a mantener patios y viviendas libres de acumulación de basura, escombro y maleza, revisar grietas o espacios donde pudieran refugiarse insectos, utilizar mosquiteros en puertas y ventanas, capturar o fotografiar cualquier ejemplar sospechoso sin manipularlo directamente para facilitar su análisis por parte de especialistas, así como evitar el almacenamiento innecesario de materiales en desuso cerca de las viviendas y sellar posibles puntos de ingreso de fauna nociva.


