La autoridad municipal inició una investigación contra el propietario del predio donde se registró un incendio de grandes proporciones, luego de detectar que el establecimiento no cuenta con documentación ante el Municipio y que, por las condiciones encontradas, funcionaba más como un centro irregular de acopio que como una recicladora formal.
La Dirección de Ecología prepara una sanción por el daño ambiental generado, mientras Protección Civil y Desarrollo Urbano analizarán la posible clausura del inmueble, debido a que estas dependencias cuentan con atribuciones para suspender las actividades del establecimiento.
Aunque las recicladoras son reguladas principalmente por el Gobierno del Estado, también deben cumplir con permisos municipales, disposiciones de Protección Civil y medidas de seguridad relacionadas con el almacenamiento, manejo y destino final de materiales.



