La propuesta para transformar a la Fiscalía General del Estado en un órgano autónomo contempla cambios que abarcan tanto su estructura jurídica como su funcionamiento administrativo y financiero. El proyecto busca que la institución tenga mayores capacidades para administrar sus recursos, operar con independencia y establecer mecanismos internos de supervisión, como parte de una reforma que pretende modificar de manera integral el modelo actual de procuración de justicia en Chihuahua.
La bancada de Morena plantea otorgar a la FGE autonomía técnica y presupuestal, además de garantizar los recursos necesarios para su operación y para el proceso de transición hacia el nuevo modelo. La iniciativa también propone crear una Fiscalía de Control Interno encargada de supervisar la administración, vigilancia y disciplina de la institución, con el objetivo de establecer controles sobre la actuación de sus integrantes.

El proyecto contempla trasladar recursos materiales y financieros al nuevo esquema de Fiscalía, así como implementar procesos de certificación, control de confianza y capacitación para el personal. La propuesta establece también principios de transparencia, profesionalismo, honradez, rendición de cuentas y respeto a los derechos humanos, con la intención de que la autonomía constitucional esté acompañada de capacidades operativas y mecanismos de vigilancia institucional.


