La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez enfrenta un caso que generó preocupación entre familias y miembros de la comunidad universitaria, luego de que se difundieran mensajes de contenido sexual en los que un trabajador de seguridad hacía referencias a estudiantes y trabajadoras de la institución. La denuncia provocó cuestionamientos sobre la permanencia del empleado y sobre las medidas de seguridad para las personas que tienen contacto con el personal de vigilancia.
El Diario tuvo acceso a los mensajes que acompañaron la denuncia, mientras que familias expresaron su preocupación por la posibilidad de que el trabajador tuviera contacto con estudiantes. Ante estos señalamientos, la UACJ confirmó que se trataba de un guardia perteneciente a su plantilla administrativa, con entre tres y cuatro meses de antigüedad.
El titular del Departamento de Comunicación Universitaria, Armando Rodríguez, informó que la Universidad tuvo conocimiento del contenido de los mensajes y tomó la decisión de terminar la relación laboral con el trabajador. De acuerdo con el funcionario, la separación del cargo ocurrió el 10 de agosto.
Rodríguez explicó que el personal de la Universidad pasa por procesos de selección antes de ingresar a la institución, los cuales incluyen evaluaciones psicométricas, entrevistas y capacitación. El funcionario señaló que el caso también llevó a la UACJ a considerar un reforzamiento de los procesos de capacitación y supervisión para quienes tienen contacto directo con estudiantes.
Las familias que presentaron la denuncia pidieron a la Universidad tomar medidas ante el contenido de los mensajes y expresaron temor por la seguridad de las estudiantes. La institución respondió con la separación del trabajador y señaló que continuará con las acciones correspondientes ante este tipo de situaciones.

El caso ocurre mientras la UACJ revisa las medidas que aplica para el personal que tiene contacto con integrantes de la comunidad universitaria. La Universidad busca reforzar la capacitación y supervisión de sus trabajadores para prevenir situaciones que puedan representar un riesgo para estudiantes y personal.
Hasta el momento, la información difundida se centra en el contenido de los mensajes y en la decisión de la Universidad de separar al trabajador de su cargo. La institución no ha señalado públicamente que exista una agresión física contra alguna estudiante relacionada con este caso.
La UACJ reiteró con esta medida que el comportamiento de su personal forma parte de los procesos de supervisión institucional y que, ante situaciones que generen preocupación dentro de la comunidad universitaria, puede tomar acciones laborales. El caso permanece bajo atención de la Universidad tras la denuncia difundida públicamente.


