Durante la misa dominical, el padre Eduardo Hayen pidió a los fieles católicos tomar precauciones al momento de cremar a un ser querido, recomendando que alguien de la familia esté presente durante el proceso para asegurarse de que realmente se trata del cuerpo de su allegado; dijo que esto evitaría situaciones como la del reciente caso en el que se entregaron restos falsos a 387 personas, ya que es necesario percibir que se trata del ser querido y no correr el riesgo de recibir cemento o tierra.
Además, el sacerdote advirtió que conservar las cenizas en casa no solo es una práctica inapropiada, sino que va en contra de las disposiciones de la Iglesia Católica, señalando que con el paso del tiempo los restos terminan siendo olvidados por las nuevas generaciones, siendo los hijos o nietos quien los recuerden; también subrayó que la Iglesia recomienda darles un destino digno en un lugar sagrado.



