Miguel Mendoza advirtió que la propuesta impulsada por la regidora Marbel Valenzuela deberá analizarse en comisiones, abrirse a la participación ciudadana y cumplir con el procedimiento reglamentario antes de ser autorizada por el Ayuntamiento.
La reforma al Reglamento de Bienestar Animal no podrá construirse mediante reuniones privadas ni avanzar al margen del escrutinio público, debido a que deberá cumplir con un proceso institucional de análisis, transparencia y participación ciudadana antes de ser sometida a votación del Cabildo.
El secretario del Ayuntamiento, Miguel Mendoza, estableció que la propuesta promovida por la coordinadora de la Comisión de Gobernación, MarbelValenzuela, tendrá que revisarse formalmente en las comisiones edilicias, pasar por la reunión previa y posteriormente presentarse ante el pleno para su eventual autorización.
La postura surgió después de la controversia generada por una mesa de trabajo convocada a puerta cerrada con regidores y funcionarios municipales para analizar modificaciones a la reglamentación relacionada con la protección y el bienestar de los animales



