La presidenta Claudia Sheinbaum consideró como “grave, pero no gravísimo” el rechazo a la modificación que buscaba permitir que la revocación de mandato pudiera realizarse durante las elecciones intermedias.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el mecanismo ya existe en la legislación vigente; sin embargo, lo que se proponía era habilitar su aplicación en el tercer año de gobierno, coincidiendo con los comicios, lo que a su juicio habría sido una medida positiva.

Bajo esta perspectiva, cuestionó la negativa a abrir esta posibilidad, al señalar que no representaba un problema en términos legales o democráticos, aunque reconoció que su rechazo no implica una afectación mayor en el funcionamiento del sistema político.
Por otra parte, al referirse al voto en contra del Partido del Trabajo, aliado de Morena, evitó emitir críticas y destacó que todas las fuerzas políticas aportan a la vida democrática del país, subrayando que corresponde al Instituto Nacional Electoral definir el registro y permanencia de los partidos conforme a la ley.


