Cada mes, cerca de 70 personas llegan al Centro Regional de Radioterapia Zona Norte con un diagnóstico de cáncer y con el peso emocional que implica enfrentar una de las enfermedades más complejas para cualquier familia. Sin embargo, esa misma cantidad de pacientes concluye mensualmente su tratamiento en esta unidad, donde el toque simbólico de una campana marca el cierre de una etapa difícil y, para muchos, el inicio de una nueva oportunidad de vida.
El director del Centro Regional de Radioterapia Zona Norte, Luis Mauricio Acosta Castro, destacó que diariamente se viven historias de esperanza dentro de esta institución, ya que entre dos y tres pacientes concluyen su proceso de radioterapia y celebran ese momento con el tradicional toque de campana, un acto que representa esfuerzo, resistencia y el acompañamiento médico recibido durante su lucha contra el cáncer.
Acosta Castro expresó su satisfacción por la labor que realiza el personal del centro, al señalar que esta unidad ha logrado consolidarse como un espacio de atención humana, especializada y de alta tecnología, donde no solo se atiende a pacientes de distintas edades y condiciones, sino también a personas con diversos tipos de cáncer que requieren tratamiento integral.



