En el marco de las celebraciones de Semana Santa, el obispo José Guadalupe Torres presidió la Misa Crismal, donde 108 sacerdotes de distintas iglesias de la ciudad se congregaron para renovar sus promesas sacerdotales y participar en la consagración de los santos óleos.
Durante la homilía, el obispo destacó que todos los fieles, a través del bautismo, forman parte de un pueblo sacerdotal, llamado a vivir en comunión con Dios. Subrayó que esta vocación implica dar gracias constantemente y reconocer el don recibido, así como asumir el compromiso de vivir conforme al llamado divino.
Asimismo, hizo énfasis en la importancia de proclamar con la vida y la palabra el mensaje de Dios, resaltando que el sacerdocio no solo corresponde a los ministros ordenados, sino también a los laicos, quienes están llamados a dar testimonio de fe en su vida diaria.
En la celebración, los sacerdotes renovaron públicamente sus promesas, reafirmando el “sí” que dieron en su ordenación, en un acto de unidad y compromiso con la Iglesia. El obispo invitó a vivir este tiempo litúrgico con alegría, fortaleciendo la fe y manteniendo la mirada puesta en Dios.



