En el marco de las celebraciones de Semana Santa, el obispo José Guadalupe Torres presidió la Misa de la Pasión del Señor y la Adoración a la Cruz, donde fieles se congregaron para reflexionar sobre el significado del sacrificio de Jesucristo.
Durante la homilía, el prelado invitó a los asistentes a contemplar a Jesús como el siervo sufriente descrito en el profeta Isaías, resaltando su dolor, rechazo y sacrificio. Recordó que Cristo desfigurado por los golpes y la corona de espinas, representa el amor que carga con los pecados y sufrimientos de la humanidad.
Asimismo, exhortó a los creyentes a dirigir su mirada hacia Jesús y cuestionarse sobre aquello que verdaderamente ocupa su corazón. Señaló que este momento litúrgico es una oportunidad para reflexionar y centrar la vida en la fe, contemplando el misterio de la cruz como signo de entrega y redención.



