Tras denuncias ciudadanas recibidas directamente por la corporación, la Policía Municipal inició un proceso interno que derivó en la separación de varios elementos señalados por presunta ordeña de combustible en unidades oficiales, una práctica que afecta directamente los recursos públicos y la operatividad de la institución.
El comisario Julio Salas informó que, aunque existen intentos de difamación contra la autoridad, cada caso es analizado con rigor y, cuando se detectan elementos suficientes, se turnan a Asuntos Internos para su investigación. Detalló que los agentes involucrados fueron separados de sus funciones operativas y actualmente perciben solo el 30% de su salario mientras concluyen los procesos administrativos y legales.

Salas, subrayó que la corporación no tolerará malas prácticas, aunque se respeta el derecho al debido proceso, y estimó que más de una decena de elementos han enfrentado separación o renuncia en situaciones similares.


