En medio del debate político por la convocatoria del Senado a autoridades de Chihuahua, el PRI estatal criticó la medida al considerar que responde más a intereses partidistas que a un verdadero ejercicio institucional.
El dirigente estatal, Alejandro Domínguez, calificó como una “aberración jurídica” la invitación dirigida a la gobernadora Maru Campos y al fiscal César Jáuregui, al señalar que el Senado no tiene facultades para citar a mandatarios estatales en ese formato.

Afirmó que la decisión refleja un clima de confrontación política. Cuestionó además que no se haya llamado a otros gobernadores en contextos de violencia en sus estados y sostuvo que, tratándose de un tema con implicaciones internacionales, la comparecencia debió dirigirse a instancias federales como la Secretaría de Relaciones Exteriores. Añadió que lo relevante es el aseguramiento del narcolaboratorio, y consideró que la acción del Senado fue un exceso.


