Tras recientes enfrentamientos con grupos criminales que utilizaron armas de gran calibre en municipios del estado, la Secretaría de Seguridad Pública Estatal inició los trámites para adquirir armamento de alto poder, con el objetivo de fortalecer la capacidad operativa de sus elementos ante este tipo de amenazas.
El titular de la dependencia, Gilberto Loya, explicó que el proceso de adquisición ya está en marcha, aunque reconoció que tomará tiempo por los requisitos legales y administrativos. Detalló que la decisión responde a los hechos registrados en zonas como Aldama y Ojinaga, donde agentes fueron agredidos con armas calibre .50, lo que evidenció el nivel de equipamiento de los grupos delictivos.
Indicó que, pese a la violencia, se logró contener la situación en la región de Aldama, Coyame y Ojinaga, con aseguramientos de vehículos, chalecos tácticos y la destrucción de una pista clandestina, aunque aún no hay detenidos. Añadió que el grupo responsable ya fue identificado y reiteró que dotar de mejor armamento a las corporaciones es una prioridad.

En otro tema, el funcionario afirmó que la colaboración con autoridades extranjeras es legal siempre que participe la Cancillería mexicana, como lo ha señalado la presidenta Claudia Sheinbaum. Explicó que la coordinación forma parte del protocolo de seguridad fronteriza y que espacios como la Torre Centinela permiten este trabajo conjunto sin que implique una cesión de soberanía.


