La Fiscalía de Distrito Zona Sur aclaró que Miguel Valenzuela, asesinado junto con su padre en el municipio de Guadalupe y Calvo, no era pastor de una iglesia cristiana, como se difundió de manera preliminar, sino únicamente un miembro activo de la congregación Asamblea de Dios.

El fiscal de Distrito Zona Sur, Guillermo Hinojos, informó que, de acuerdo con las investigaciones, la encargada de la iglesia confirmó que Miguel asistía desde hacía aproximadamente ocho meses a los servicios religiosos y colaboraba de forma voluntaria en el área de música y en actividades logísticas, sin desempeñar funciones pastorales. Asimismo, precisó que al momento del ataque ambos se dirigían a recoger un vehículo con una falla mecánica y no a comprar un automóvil, como inicialmente se especuló.
La representación social indicó que continúa con la integración de la carpeta de investigación y mantiene abiertas las líneas para esclarecer el doble homicidio, identificar a los responsables y llevar el caso ante la autoridad judicial correspondiente.


