En medio de la controversia generada por señalamientos del gobierno de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) solicitó la renuncia del gobernador de Sinaloa, al considerar que su permanencia en el cargo podría obstaculizar procesos legales de carácter internacional como una posible extradición.

El diputado federal Alejandro Domínguez pidió que Rubén Rocha se separe del cargo para que el proceso se lleve conforme a los tratados internacionales. Explicó que existen dos modalidades: la detención con fines de extradición y la solicitud formal, detallando que en el caso del Distrito Sur de Nueva York se contempla la primera, la cual implica detener al acusado y contar con un plazo de hasta 60 días para presentar las pruebas necesarias.
El legislador señaló que la detención provisional sería la vía adecuada para desahogar el caudal probatorio que presentaría el gobierno estadounidense dentro del plazo establecido. Indicó que este procedimiento permitiría dar certeza jurídica al caso y cumplir con los mecanismos internacionales en materia de justicia.


