Las investigaciones que involucran a autoridades estatales de Chihuahua y Sinaloa han escalado al debate nacional, en medio de tensiones por señalamientos provenientes del extranjero y cuestionamientos sobre el actuar del Gobierno federal. El tema ha generado reacciones en distintos frentes, particularmente por el impacto político y mediático que han tenido ambos casos.
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, sostuvo que existe una campaña en contra de su gobierno a partir de estos casos y rechazó encontrarse en un dilema frente a las indagatorias. La mandataria afirmó que su administración no encubre a nadie y que las investigaciones deben basarse en pruebas, al tiempo que reiteró su postura de respeto al estado de derecho.

También defendió el principio de soberanía nacional ante posibles presiones externas relacionadas con temas de seguridad. Señaló que este elemento no es negociable y que cualquier acción debe apegarse a las leyes del país, en un contexto donde las investigaciones continúan en curso.


