El contexto de investigaciones por presuntos vínculos con el crimen organizado en Sinaloa ha generado reacciones en distintos niveles de gobierno, mientras autoridades de Estados Unidos han solicitado acciones legales contra funcionarios señalados. En paralelo, en Chihuahua se han destacado operativos contra actividades ilícitas, lo que ha alimentado el contraste en el discurso político.
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, evitó emitir una valoración sobre la licencia solicitada por Rubén Rocha y remitió el tema a las autoridades correspondientes. La mandataria señaló que no le compete calificar ese tipo de decisiones y subrayó que deben ser las instancias responsables quienes determinen lo conducente en el caso.

También expresó que existe una diferencia en la manera en que se perciben las acciones de gobierno, al indicar que mientras en Chihuahua se combate al narcotráfico, se generan críticas, en tanto que en otros casos se observa una defensa pública. Indicó que los hechos permiten identificar el actuar de los gobiernos y reiteró que su administración mantendrá su postura frente a la seguridad.


