Las investigaciones relacionadas con el hallazgo de un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara continúan generando reacciones políticas y cuestionamientos sobre la actuación de autoridades federales y estatales. El tema ha provocado comparaciones entre el trato dado a distintos mandatarios involucrados en casos recientes ligados a seguridad y crimen organizado.
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que exista una persecución política contra Maru Campos y sostuvo que las investigaciones abiertas responden únicamente a criterios legales. La mandataria afirmó que ninguna persona es investigada sin pruebas y defendió el actuar de la fiscalía general de la República en torno al caso.

Explicó que la controversia no se relaciona con el combate al narcotráfico, sino con presuntos acuerdos de colaboración con agencias estadounidenses fuera de los mecanismos establecidos en la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional. También aseguró que no existe un trato preferencial hacia otros funcionarios y reiteró que cada situación se analiza conforme al marco jurídico vigente.


