La gobernadora Maru Campos Galván rompió el silencio respecto a las investigaciones del operativo en la Sierra Tarahumara, deslindándose categóricamente de la presencia de ciudadanos estadounidenses en el convoy estatal. La mandataria aseguró que, aunque el operativo fue exitoso al desmantelar una mega”narcofábrica” de metanfetaminas, ella en ningún momento gestionó, autorizó ni tuvo conocimiento de la participación de personas extranjeras en dicha acción.
Campos Galván enfatizó que la planeación y ejecución del despliegue recayó exclusivamente en mandos con atribuciones policiales, y reveló que ya comunicó esta postura al secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch. “He instruido a la Fiscalía General del Estado para que, con la información que tiene, proceda conforme a derecho, caiga quien caiga”, sentenció la gobernadora, subrayando que en su administración no hay espacio para la impunidad ni para “acuerdos en lo oscurito”.
En un tono marcadamente político, la jefa del Ejecutivo estatal arremetió contra los señalamientos provenientes de Morena, calificándolos como intentos de desinformación para opacar el golpe histórico al narcotráfico. “No es lo mismo desmantelar un narcolaboratorio de 50 toneladas de precursores, que ser un Gobierno como los de ellos, con acusaciones graves de tener vínculos con el narcotráfico”, disparó.



