En medio de la confrontación política entre Morena y el Gobierno de Chihuahua por los recientes señalamientos sobre presunta injerencia extranjera en temas de seguridad, el secretario General de Gobierno, Santiago De la Peña, rechazó que la administración estatal esté subordinada a autoridades de Estados Unidos. Las declaraciones surgen luego de los comentarios realizados por la presidenta Claudia Sheinbaum y dirigentes morenistas tras la marcha convocada el fin de semana en la capital del estado.

Santiago De la Peña aseguró que hasta el momento no existen pruebas que sustenten las acusaciones sobre una supuesta entrega del estado a intereses extranjeros, por lo que pidió que cualquier señalamiento sea acompañado de evidencias. Además, sostuvo que emitir juicios sin sustento únicamente polariza el debate público y distorsiona la realidad que vive Chihuahua.
El funcionario estatal rechazó las comparaciones hechas con administraciones pasadas y reiteró que las decisiones en Chihuahua corresponden a la ciudadanía y a las instituciones locales. Finalmente, insistió en que el gobierno estatal mantendrá su postura de coordinación en materia de seguridad, pero siempre dentro del marco legal y respetando la soberanía del estado y del país.


