En medio de un ambiente marcado por la confrontación política entre Morena y Acción Nacional, así como la decisión de aplazar hasta el jueves la votación del dictamen sobre bodas igualitarias, la sesión ordinaria del Congreso del Estado terminó envuelta en caos y tensión luego de registrarse un conato de bronca en el acceso principal de la Unidad Administrativa Pueblito Mexicano.

La molestia comenzó cuando integrantes de colectivos LGBTQ+ intentaron ingresar al Auditorio para exigir explicaciones a los diputados locales sobre la ausencia del tema en el orden del día, aunque guardias de seguridad de Pueblito Mexicano y del propio Congreso les bloquearon el acceso, lo que provocó reclamos y acusaciones por impedir el ingreso a una sesión pública.
Al mismo tiempo, integrantes de grupos cristianos se manifestaron en el mismo lugar para rechazar las peticiones relacionadas con el matrimonio igualitario, por lo que el acceso principal del recinto se convirtió en un escenario de confrontación directa entre ambos grupos bajo consignas como “el amor no se vota” y “pago mis derechos, merezco un trato justo”, frente a pancartas con mensajes como “no a la extinción de la familia” y “Dios creó al varón y la hembra”.

Entre gritos, rezos y empujones, ambos grupos comenzaron a encararse frente al acceso principal mientras elementos de seguridad intentaban contener la tensión, lo que obligó a suspender momentáneamente la sesión legislativa mientras diputados, asesores y personal administrativo permanecían al interior del inmueble observando el conflicto que se desarrollaba a las afueras del recinto.
El punto más tenso ocurrió cuando la diputada Jael Argüelles Díaz salió del Auditorio para informar que el dictamen sería votado hasta el próximo jueves debido a la ausencia de legisladores de distintas bancadas, lo que incrementó el enojo entre manifestantes que intentaron ingresar al recinto, aunque fueron contenidos por personal de seguridad mediante empujones y el uso de extintores para dispersar a quienes presionaban el acceso principal.

Minutos después arribó un convoy de agentes de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal para formar una barrera humana y evitar nuevas confrontaciones o el ingreso forzado al recinto legislativo, lo que generó todavía más reclamos entre asistentes, quienes cuestionaron las restricciones de acceso a una sesión pública y denunciaron el uso excesivo de la fuerza en uno de los episodios de mayor tensión registrados recientemente durante las sesiones del Congreso del Estado en Ciudad Juárez.


