Debido a que durante las últimas dos semanas se ha intentado abandonar al menos 15 animales en las instalaciones del Parque Central, entre ellos patos domésticos y tortugas de orejas rojas, el Gobierno del Estado en la Zona Norte hizo un llamado a la ciudadanía para reportar este tipo de situaciones al personal de seguridad o al área de Flora y Fauna, debido a que estas acciones constituyen una falta en materia ambiental y representan un riesgo para las especies que habitan en el recinto.
En atención a medios de comunicación, el coordinador del Parque Central, Rafael Butchart Sánchez, explicó que una reciente publicación en redes sociales relacionada con un presunto caso de maltrato animal correspondía a una especie abandonada días antes dentro del complejo, situación que pudo identificarse gracias al sistema de monitoreo permanente y a los registros que mantiene el personal encargado de la fauna que habita en el lugar.

Butchart Sánchez señaló que el ingreso de especies ajenas al ecosistema del Parque genera diversos problemas, ya que se desconoce su estado de salud, procedencia y comportamiento, por lo que existe la posibilidad de introducir enfermedades o parásitos que afecten a la fauna residente, además de alterar el equilibrio ecológico que se ha construido dentro del espacio público.
El funcionario agregó que, para fortalecer los protocolos de protección animal, se redujeron algunos puntos de acceso y salida, mientras se reforzó la revisión de mochilas, bolsas y otros objetos que ingresan al parque, debido a que en algunos casos las personas intentan abandonar ejemplares de manera discreta, así como introducir objetos prohibidos o bebidas embriagantes.

Asimismo, indicó que cada caso detectado es documentado y remitido a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), instancia encargada de determinar las acciones y sanciones correspondientes, mientras el personal especializado mantiene bajo observación a los animales localizados para descartar afectaciones a la fauna residente y garantizar que no representen un riesgo para el ecosistema.


