Un grupo de ciudadanos se manifestó este viernes en las instalaciones de la Dirección de Atención y Bienestar Animal (DABA) para expresar su inconformidad por el manejo del caso de Sasha, una perrita de raza husky involucrada en el ataque a un menor de edad durante la Feria del Libro celebrada en el Centro Cultural Paso del Norte, situación que ha generado diversas reacciones entre defensores de los animales y familiares del menor afectado.
En atención a medios de comunicación, el propietario de la mascota, Alejandro Alcocer Herrera, señaló que el niño lesionado no debe ser señalado como responsable de lo ocurrido, debido a que consideró que los menores aún se encuentran en una etapa de aprendizaje y no siempre identifican los riesgos que puede representar la interacción con algunos animales, por lo que atribuyó la responsabilidad del cuidado y supervisión a los adultos.
Alcocer Herrera explicó que, tras difundirse el caso y a partir de testimonios de vecinos, personal de DABA acudió a su domicilio para verificar las condiciones en las que se encontraba Sasha y proceder a su resguardo. Sin embargo, afirmó que los trabajadores ingresaron a la vivienda sin contar con una orden de cateo ni autorización para acceder al inmueble, pese a que posteriormente se informó que la perrita había sido localizada en la vía pública.
Respecto a los señalamientos relacionados con las condiciones de la vivienda y el cuidado de la mascota, indicó que durante los días de la Feria del Libro mantuvo una agenda de actividades fuera del domicilio, por lo que consideró entendible que el patio presentara acumulación de desechos propios del animal. Asimismo, rechazó las versiones que apuntan a un abandono y aseguró que Sasha habita regularmente dentro de la casa.

Sobre la posibilidad de cubrir los gastos médicos derivados del ataque, agregó que hasta el momento no se le ha presentado un requerimiento formal de pago. No obstante, señaló que existe disposición para colaborar en lo que determinen las autoridades correspondientes y atender cualquier responsabilidad que pudiera derivarse del caso, además de mantener apertura para dialogar con la familia del menor afectado.


