Debido a la detección de vapeadores en mochilas de estudiantes de educación básica y a la identificación de casos relacionados con el consumo de sustancias prohibidas, la Subsecretaría de Educación Zona Norte informó que se activa un protocolo de intervención que contempla atención psicológica, seguimiento especializado y trabajo conjunto con madres y padres de familia, debido a que la prioridad consiste en atender oportunamente los factores de riesgo que puedan afectar la salud y el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
En atención a medios de comunicación, el subsecretario de Educación, Roberto Anaya Moreno, informó que, tras las modificaciones aplicadas al Operativo Mochila y en apego a los lineamientos de derechos humanos, los planteles que detectan indicios o sospechas de consumo presentan una solicitud formal a las corporaciones de seguridad para recibir el apoyo de elementos K-9, quienes realizan inspecciones mediante rastreo olfativo sobre pertenencias cerradas sin necesidad de efectuar revisiones directas a los estudiantes.
Anaya Moreno explicó que, cuando se localiza un vapeador o existe evidencia relacionada con el consumo de sustancias prohibidas, las autoridades escolares notifican de inmediato a madres y padres de familia, además de canalizar a los alumnos a las áreas de apoyo psicológico y trabajo social, debido a que la estrategia no se limita al aseguramiento de los dispositivos, sino que busca atender las causas que originan estas conductas y prevenir situaciones de mayor riesgo.

El funcionario señaló que las escuelas también desarrollan acciones preventivas mediante pláticas, talleres y actividades de orientación dirigidas tanto a estudiantes como a sus familias, ya que la prevención, la información y el acompañamiento continúan siendo herramientas fundamentales para reducir el consumo de sustancias y fortalecer entornos escolares seguros.
Las declaraciones surgen luego de que la Secretaría de Seguridad Pública Estatal informara que los estudiantes de secundaria y preparatoria representan el sector donde con mayor frecuencia se detecta el uso de vapeadores y otras sustancias prohibidas, situación identificada a través de intervenciones realizadas por elementos K-9 y por personal de la Subsecretaría de Participación Ciudadana y Prevención del Delito en distintos municipios del estado.


