El recorte del 16 por ciento en participaciones federales comenzó a impactar de manera directa al sistema de salud en Chihuahua, principalmente en áreas relacionadas con la compra de medicamentos, contratación de personal médico y operación de programas de atención para la población en distintos municipios del estado.
Gilberto Baeza informó que la reducción presupuestal representa una afectación cercana a los 300 millones de pesos para el sector salud. El secretario señaló que, pese al ajuste financiero, las necesidades de atención médica continúan, por lo que el Gobierno del Estado ya analiza alternativas para compensar el faltante y evitar afectaciones mayores en los servicios.

El funcionario explicó que se mantienen mesas de trabajo con la Secretaría de Hacienda estatal para revisar mecanismos que permitan cubrir las áreas prioritarias y garantizar la continuidad de la atención médica. Indicó que el objetivo es impedir que la disminución de recursos provoque un deterioro en los servicios de salud para la ciudadanía.

