Blanca Macías denunció públicamente el presunto despojo de un terreno de su propiedad, ubicado entre las calles Delicias y Fresnillo, en la colonia Fidel Ávila, y acusó al regidor Antonio Domínguez Alderete de utilizar influencias para impedir que avance el proceso judicial. La afectada afirmó que el predio, de aproximadamente 600 metros cuadrados y con un valor estimado de un millón de pesos, fue invadido el 25 de junio del año pasado.
De acuerdo con su versión, un grupo de personas ingresó al terreno con maquinaria y trabajadores, respaldados por un contrato privado de promesa de compraventa que, aseguró, fue elaborado con un supuesto vendedor que nunca ha sido propietario del inmueble. Señaló que, pese a solicitar el apoyo de la Policía Municipal, los agentes impidieron que ella y su familia se acercaran al predio, mientras los invasores permanecieron en el lugar.

Sostuvo que el terreno está inscrito a su nombre en el Registro Público de la Propiedad desde hace más de 30 años y que ha cumplido con el pago de impuestos y demás obligaciones. Indicó que presentó denuncias desde el año pasado; sin embargo, afirmó que el caso no ha registrado avances debido a las presuntas influencias políticas de los involucrados, por lo que actualmente enfrenta un nuevo juicio civil.
La denunciante aseguró que los ocupantes construyeron bardas, una alberca y un espacio que funciona como centro recreativo, el cual fue clausurado en una ocasión por presuntas irregularidades relacionadas con el consumo de alcohol por menores de edad. Por ello, pidió a las autoridades investigar la actuación de las dependencias que otorgaron servicios y permisos al inmueble, así como garantizar que el proceso legal se resuelva conforme a derecho.


