La revisión anual del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continúa generando reacciones entre actores políticos y empresariales del país, luego de que el gobierno estadounidense no confirmara de inmediato la extensión automática del acuerdo comercial por otros 16 años. La medida ha provocado preocupación sobre el impacto económico y la percepción internacional hacia México en materia de seguridad y confianza institucional.
La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, aseguró que la decisión de Estados Unidos está relacionada con la percepción sobre la relación del Gobierno Federal con grupos delictivos, por lo que consideró que la administración encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum deberá asumir las consecuencias derivadas de esta situación.

“Vamos viendo si liberamos o no las libertades, si hay tratados comerciales. Esto se lo dijimos la semana pasada a la Presidenta; si había un cambio en el T-MEC, ella y el Gobierno Federal tendrán que asumir las consecuencias”, expresó la mandataria estatal.
Campos Galván afirmó además que la decisión refleja una supuesta falta de cooperación del gobierno mexicano con Estados Unidos y otros países en temas relacionados con seguridad y transparencia, señalando que la revisión anual del tratado responde a la desconfianza generada por presuntas relaciones ilícitas que afectan la credibilidad internacional del país.
“Es clarísimo que esta respuesta de Estados Unidos sobre el T-MEC tiene que ver con los acuerdos entre el gobierno mexicano y el narcotráfico”, sostuvo la gobernadora, quien también señaló que las decisiones comerciales y la apertura de mercados dependen de la confianza en las instituciones mexicanas y en el cumplimiento del Estado de derecho.


