El acuerdo de cooperación firmado entre la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) y la agencia israelí Mashav continúa generando críticas por parte de colectivos ciudadanos, quienes consideran que las estrategias planteadas no atienden las condiciones reales de sequía y desertificación que enfrenta Chihuahua, además de que, aseguran, no han representado mejoras para las colonias con mayores problemas de abastecimiento de agua. En este contexto, Gladys Abigael, artista gráfica e integrante del colectivo Chihuahua Intifada, sostuvo que el convenio omitió aspectos fundamentales sobre el entorno climático y ambiental del estado.

La activista señaló que el documento contempla únicamente generalidades sobre intercambio técnico y tecnológico, sin tomar en cuenta que Chihuahua se ubica en una región desértica y semidesértica donde la gestión del agua requiere estrategias específicas.
Asimismo, afirmó que, pese al convenio, los tandeos continúan siendo cada vez más frecuentes y prolongados, afectando principalmente a las colonias populares, mientras que sectores de mayores ingresos mantienen un acceso constante al recurso.
Finalmente, Abigael aseguró que las principales afectaciones recaen en las familias de zonas con mayor rezago, donde incluso los tandeos resultan insuficientes para cubrir las necesidades básicas. Añadió que las autoridades deben impulsar políticas hídricas adaptadas a la realidad del estado y priorizar el acceso equitativo al agua para toda la población.


