Las abundantes sequías que han afectado al estado de Chihuahua en los últimos meses podrían comenzar a ceder gracias a una temporada significativa de lluvias pronosticada para junio, el meteorólogo de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC), Delfonso Díaz, explicó que las precipitaciones estarán impulsadas por ondas tropicales provenientes del Pacífico, junto con la humedad del llamado “Monzón mexicano”, lo que favorecerá una mayor cobertura de agua en todo el territorio estatal.
El especialista destacó que estas condiciones húmedas no solo ayudarán a mitigar los efectos de la sequía prolongada, sino que también contribuirán a reducir considerablemente el riesgo de incendios forestales y a suavizar las ondas de calor extremas que han afectado a la región, por lo que se considera que este patrón climático sea un alivio importante para el campo, los ecosistemas y la salud pública.


