La organización civil Plan Estratégico presentó reciénteme su informe “Así Estamos Juárez 2025” en el que se advierte que la mayoría de las actividades culturales y recreativas que realiza la población ocurren dentro del hogar como ver series en plataformas digitales, hacer ejercicio o jugar videojuegos, lo cual fue expuesto por Lluvia Bárcenas, integrante de esta agrupación, al destacar que el 82 por ciento de las personas encuestadas en los últimos tres meses optaron por permanecer en casa para entretenerse, una tendencia que refleja el limitado acceso a opciones de ocio fuera del entorno doméstico.
En dicho orden, Bárcenas indicó que el 75 por ciento de los encuestados señaló haber acudido a centros o plazas comerciales y el 66 por ciento a tiendas de segunda mano, lo que revela que gran parte de las actividades recreativas fuera del hogar están ligadas al consumo y no a espacios orientados al disfrute cultural, artístico o comunitario, esto muestra una carencia de alternativas públicas que promuevan la convivencia social, el uso creativo del tiempo libre o el desarrollo personal.
Este fenómeno, señalaron desde Plan Estratégico, puede estar relacionado con factores como la escasa infraestructura destinada a la recreación, los extensos horarios laborales o los ingresos insuficientes que impiden destinar recursos a actividades no esenciales, pues cuando el salario apenas alcanza para cubrir necesidades básicas como el transporte, la alimentación o la vivienda, se vuelve casi imposible pagar por talleres, clases o espacios deportivos mientras muchas colonias carecen de centros comunitarios, parques equipados o programas culturales accesibles.
El director general de Plan Estratégico, Sergio Meza, mencionó que este informe se ha consolidado con los años como un referente para la comunidad académica, organizaciones civiles y ciudadanía en general ya que permite comprender cómo viven los juarenses distintas dimensiones de su vida cotidiana y qué tipo de ciudad están habitando, por lo que estos resultados invitan a reflexionar sobre la necesidad de una política pública que reconozca el valor del ocio como un derecho y no como un lujo.


