El Congreso del Estado reformó el Código Penal y la Ley de Ganadería con el objetivo de mantener el estatus zoosanitario de Chihuahua y proteger la sanidad animal y vegetal en la entidad. Estas modificaciones permiten sancionar con hasta ocho años de prisión a quienes introduzcan, comercialicen o movilicen ganado enfermo sin cumplir con las medidas sanitarias. También se establece que los ganaderos podrán revalidar sus registros por cinco o diez años, y se implementarán cuarentenas cuando se detecte riesgo sanitario.
Quienes incumplan con los procedimientos de movilización o introducción de animales serán excluidos de programas de apoyo del gobierno. En casos de riesgo para la salud pública, ya sea con ganado porcino, aves u otros productos, la Secretaría correspondiente deberá notificar a autoridades federales para tomar medidas inmediatas. También se realizarán campañas permanentes para preservar la sanidad en actividades como la avicultura y la porcicultura.
Además, se crea un fondo estatal para preservar la sanidad pecuaria con recursos de multas y trámites ganaderos. Las revalidaciones podrán hacerse por cinco o diez años y esta parte de la reforma entrará en vigor en enero de 2026.


