Calles cerradas, el Zócalo capitalino amurallado, lo mismo que Palacio Nacional, la presencia de grupos de choque para intentar frenar una protesta ciudadana, mientras que la que ejerce la tiranía, habla de libertad de expresión y al mismo tiempo con la boca torcida por el coraje, asegurar que los jóvenes de hoy “no tienen motivos para salir a protestar a la calle”.
Ver lo que pasó el sábado en la Ciudad de México, es darse cuenta de como una dictadura al más puro estilo de los Castro en Cuba, que la de Maduro en Venezuela, que las dictaduras de todos los países comunistas, se intentó ejercer, con la fuerza del estado para reprimir y con la fuerza de los porros para golpear, para tratar de desvirtuar esa protesta.
El saldo lo dice todo, más de cien peonas heridas y todas ellas eran parte de la protesta, hoy el saldo no es negocios saqueados por el “bloque negro”, ese bloque que es financiado desde el Estado, hoy los granaderos no fueron enviados para proteger a los de la marcha, era para reprimirlos y tratar de dispersarlos.
Y la presidenta enviando mensajes “escandalizada por la violencia”, cuando en la pasada marcha de los que sí son suyos, dejaron un saldo de cientos de negocios saqueados y robos por más de 500 millones de pesos, además de una ola de destrucción absoluta, pero esos fueron protegidos, “porque son de casa”.
En las redes sociales los del lado chairo de la banqueta compartiendo imágenes del inicio de la marcha o del final, para asegurar que eran muy pocos los que asistieron, sin entender que una marcha contra un estado represor nunca alcanzará la cantidad de gente que acude a un evento “del sistema”, de esos que se pagan con la bolsa del erario nacional, de listas forzadas de participación, de ciudadanos acarreados por paga o por la dádiva gubernamental.
Pero no ven algo que para muchos otros es sumamente claro, “La Compañerita” no es el Peje, Claudia se debilita, sus decisiones no son las acertadas, tampoco su línea discursiva y el enojo crece.
Le pasa a ella más o menos lo mismo que le pasó a Felipe Calderón, las explicaciones sin resultados, hicieron crecer el hartazgo y el ciudadano buscó otra opción, pues los que llegaron no solucionaban nada.
Claro, también hay una diferencia muy notoria, los actuales no dudan en utilizar la fuerza bruta, el linchamiento en redes sociales y en los medios que les son absolutamente fieles, no hay decoro al momento de utilizar la fuerza del estado, los medios del estado y todo lo que sea necesario para denigrar a los contrarios.
Otro punto que hay que analizar de forma sobria, es que en la pasada campaña presidencial la oposición no tenia un “adalid”, Xóchitl nunca logró prender a la calle, era evidente que la 4T iba sin competencia en frente, aun y cuando Claudia no era la mejor candidata calle que ellos pudieron lanzar, pero el Peje lo que necesitaba era una candidata “Juanita”, una que nunca lo fuera a traicionar, una que le fuera leal pase lo que pase y ganaron porque el ciudadano no confiaba en la oposición.
Hoy en la calle crece el grito silencioso y cada vez es mayor el hartazgo en contra de lo que está mal y no cambia y es el gobierno el que está mal. La 4T puede decir que no es cierto, decir que ellos tienen “otros datos”, que sus encuestas dicen que Claudia está más fuerte que nunca, pero la marcha del sábado no fue del PRI, ni del PAN, claro, había panistas y priistas en la calle, pero el sábado hubo marchas en todos los estados, en cincuenta ciudades y no era para apoyar un candidato o una candidata, era para gritar el hartazgo, si no lo quieren entender, quizá en el 2027 se lleven una sorpresa de parte de los ciudadanos, no del PAN, no del PRI, pero sí de los ciudadanos. Veamos…
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La masacre en las carreras de caballos en el Carril Santa Teresa, ubicado en Parral, a un costado de la carretera que lleva a Ciudad Jiménez, es el recordatorio de que en Chihuahua tenemos un grave problema de inseguridad y que ese problema se acrecentó en esas zonas en donde dos o más grupos delictivos se pelean el control de las plazas y de los corredores del trasiego.
La masacre fue orquestada y realizada por “La Línea”, dicen las versiones extraoficiales, que era un ataque en contra de integrantes del grupo del “Flaco Salgueiro” y al final de cuentas saber quienes eran en contra de quienes, resulta intrascendente para el ciudadano, el hecho es que esos grupos pueden atacar a quien sea y donde sea y generar una masacre que deje a todo mundo con el sentimiento de que las cosas ya están de nuevo como en la época de la llamada “guerra del narco”.
En lo que sí son similares las cosas, es que en aquellos años, era una guerra ocasionada por la estupidez del gobierno de querer favorecer a un solo grupo delictivo en contra de todos los demás y hoy es una guerra ocasionada por la estupidez del gobierno, que cree que a los grupos delictivos no hay que combatirlos y por eso, ellos se matan entre ellos y en esos enfrentamientos siempre o casi siempre, hay víctimas colaterales.
Aquí no se trata de ponerle colores partidistas al tema de la inseguridad, el asunto es muy sencillo, el ciudadano quiere que el gobierno funcione, entendiendo que en masacres de esa naturaleza quedan mal los gobiernos municipales, los estatales y los federales.
No hay nada nuevo bajo el sol, en el tema de la inseguridad, solo que cada vez son más los que no hacen nada y los grupos delictivos crecen, sin que nadie los moleste…
LaJiribilla.com.mx
César Luis Ibarra Fierro



