Durante la misa del viernes por las celebraciones guadalupanas, el obispo José Guadalupe Torres presidió la tradicional Misa de las Rosas, en la que llamó a los fieles a fortalecer su fe y reconocer a María de Guadalupe como la gran señal de Dios para su pueblo. Desde el inicio de la celebración, destacó el mensaje de la antífona de entrada que describe a la mujer vestida de sol, identificándola como Santa María de Guadalupe, presente en la historia y en la vida cotidiana de los creyentes.
En su homilía, el obispo señaló que en muchas ocasiones las personas buscan señales en lo material, en tendencias del mundo o en ideologías extremas, olvidando la verdadera señal que Dios ha dado a la humanidad. Explicó que esa señal es doble: por un lado, el Emanuel, Dios con nosotros, anunciado en las Escrituras, y por otro, María, la mujer elegida por Dios para traer al Salvador al mundo.
Finalmente, exhortó a los asistentes a poner su mirada, su corazón y su vida en Dios, en Jesús, el Salvador, y en María, su Madre Santísima. Subrayó que en ella resplandece el sol de justicia, Cristo, quien continúa manifestándose como esperanza y guía para los creyentes.


