Durante la Misa Dominical, el arzobispo Constancio Miranda Weckmann elevó una oración por los gobernantes de México y del mundo, así como por las personas en situación de pobreza y por quienes atraviesan estas fiestas en soledad y dolor.
En su mensaje, también pidió por la comunidad y por las familias, al señalar que la Navidad debe ser un tiempo de esperanza compartida. El llamado se dio en el marco de las celebraciones navideñas, con un mensaje centrado en la empatía, la compasión y la responsabilidad colectiva frente al sufrimiento ajeno.




