El gobierno mexicano reafirmó su compromiso con los pueblos originarios. Desde San Miguel de Allende, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó la grandeza, la historia y la dignidad de los pueblos indígenas y destacó que su conocimiento y cultura resultan esenciales para construir un país más justo e incluyente. En ese marco, presentó el Plan de Justicia para los pueblos Chichimeca y Otomí, con el propósito de avanzar en el reconocimiento pleno de sus derechos.
Durante el encuentro con comunidades indígenas de Guanajuato y Querétaro, la mandataria afirmó que los planes de justicia tienen como objetivo que el Estado reconozca a los pueblos originarios y sus territorios. Indicó que este enfoque inició en el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, con el Plan de Justicia del pueblo yaqui, como un acto de reconocimiento histórico y de reparación ante agravios del pasado. Por su parte, el titular del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, Adelfo Regino Montes, informó que el Plan de Justicia tendrá presencia en alrededor de 11 municipios y beneficiará a más de 119 mil personas. Precisó que se destinarán recursos para infraestructura comunitaria, investigación y la instalación de Casas Comunitarias.




