Para evitar que los visitantes proporcionen alimentos inadecuados que alteren la dieta natural de las especies y propicien la transmisión de enfermedades, la Coordinación del Parque Central instaló señalética en distintos puntos del recinto que prohíbe alimentar a las aves, medida que protege su salud y preserva el equilibrio ecológico.
El coordinador del Parque Central, Rafael Butchart Sánchez, informó que debido a la alta afluencia y a la falta de información, algunas personas ofrecen a patos, gansos y aves de temporada productos como pizza, frituras y tortillas, alimentos que representan un riesgo para su salud y modifican su comportamiento natural.
Explicó que publicaciones en redes sociales sobre una supuesta falta de alimento han reforzado esa práctica entre los asistentes, aunque la administración destina hasta 600 mil pesos anuales para la alimentación de las especies y la atención veterinaria.Añadió que, con el respaldo y la colaboración de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, se realizaron estudios que confirman que la fauna y la flora se encuentran en óptimas condiciones, ya que las especies conservan sus hábitos naturales, mantienen ciclos reproductivos estables y el ecosistema no presenta afectaciones relevantes.

