La Junta de Agua y Saneamiento (JMAS) intensificó los operativos de supervisión en establecimientos comerciales para verificar que cuenten con trampas de grasa en funcionamiento, con el propósito de prevenir afectaciones al sistema de alcantarillado. De acuerdo con Karina Cruz, jefa del Departamento de Saneamiento, estas revisiones permiten comprobar que los negocios cumplan con la normatividad sobre descargas residuales y contribuyan al buen estado de la red sanitaria.

La funcionaria explicó que la Ley del Agua del Estado de Chihuahua obliga a los comercios que generan grasas, aceites o residuos sólidos a instalar sistemas de retención y darles mantenimiento de manera periódica. Durante las inspecciones, personal de la JMAS revisa la correcta operación de estos dispositivos y, en caso de detectar incumplimientos, otorga un plazo para regularizarse; de lo contrario, aplica sanciones que van de 300 a 800 UMAS para comercios y de 300 a mil 500 UMAS para industrias.
Además de las verificaciones, la descentralizada mantiene la campaña “Soy responsable de mi descarga”, mediante la cual ofrece pláticas de sensibilización a empresas y negocios sobre la importancia de evitar que grasas y aceites lleguen al drenaje sanitario. La JMAS exhortó a restaurantes, cafeterías, hoteles, cocinas industriales, carnicerías y demás establecimientos a instalar y conservar en buen estado sus trampas de grasa para prevenir taponamientos y daños en la infraestructura de alcantarillado.


