La Secretaría de Salud advirtió que consumir agua contaminada puede provocar enfermedades gastrointestinales y otras afectaciones al organismo, por lo que exhortó a la población a extremar precauciones durante la temporada de calor, debido a que no siempre es posible identificar a simple vista si el agua es segura para el consumo.

El director del Distrito de Salud II, Rogelio Covarrubias, explicó que, aunque únicamente algunos casos de agua contaminada presentan cambios de color, olor o sabor, también puede ser incolora, inodora e insípida y aun así contener microorganismos o sustancias nocivas, por lo que no es posible determinar a simple vista si es apta para el consumo.
El funcionario señaló que ingerir agua contaminada puede provocar diarrea, vómito, dolor abdominal, fiebre e incluso cuadros de deshidratación, por lo que recomendó consumir agua potable, hervirla o desinfectarla cuando exista alguna duda sobre su procedencia, además de mantener medidas de higiene en la preparación y conservación de alimentos para reducir el riesgo de infecciones.
En ese sentido, las autoridades de Salud han recomendado evitar el consumo de agua de procedencia desconocida, lavar y desinfectar frutas y verduras, así como acudir de inmediato a una unidad médica ante síntomas persistentes de enfermedades gastrointestinales, debido a que la atención oportuna reduce el riesgo de complicaciones, especialmente en niñas y niños, personas adultas mayores y pacientes con enfermedades crónicas.


