El esquema de arrendamiento del servicio de barredoras en la ciudad de Chihuahua volvió al centro del debate público luego de los cuestionamientos sobre el costo y la duración del contrato, el cual fue aprobado por el Cabildo con una vigencia de diez años. La discusión surgió tras las comparaciones realizadas con el modelo implementado en Ciudad Juárez y las críticas sobre el impacto financiero que podría representar para futuras administraciones municipales.
La tesorera municipal, Aída Córdova, defendió el proyecto al asegurar que fue diseñado con base en estudios técnicos y financieros que determinaron que la compra directa de las unidades no era viable para las finanzas del municipio. Explicó que el contrato contempla no solo el arrendamiento de las barredoras, sino la prestación integral del servicio, incluyendo mantenimiento, reparaciones y operación de la maquinaria.
La funcionaria respondió a las críticas emitidas por el alcalde con licencia de Ciudad Juárez, quien señaló que en la capital el costo por kilómetro barrido asciende a 482.56 pesos, mientras que en Juárez fue de 354.24 pesos entre 2022 y 2024, una diferencia del 36.2 por ciento que equivaldría a un sobreprecio de 43 millones de pesos. Córdova sostuvo que el proyecto atiende una necesidad prioritaria de la ciudad y precisó que las labores de limpieza se realizan principalmente durante la noche para no afectar la circulación vehicular


