En el marco del tercer aniversario luctuoso de los 40 migrantes fallecidos en la estación migratoria del Instituto Nacional de Migración (INM), el obispo José Guadalupe Torres encabezó una misa en la que pidió justicia, paz y solidaridad para quienes han perdido la vida en su camino migratorio.
Durante la homilía, recordó que los 40 migrantes representan a miles de personas que han fallecido no solo en México, sino en todo el continente y el mundo, al emprender un viaje lleno de riesgos. En ese sentido, hizo un llamado a la comunidad a mantener viva la memoria de quienes han sufrido en busca de mejores condiciones de vida.
También reflexionó sobre el mensaje del Evangelio, al señalar que así como se utilizaron piedras para agredir a Jesús, hoy existen formas de violencia como la indiferencia, la injusticia, el odio y la mentira, que afectan especialmente a los migrantes, por lo que invitó a la sociedad a optar por “construir” en lugar de “destruir”, brindando apoyo y acogida a los más vulnerables.
Asimismo, exhortó a los fieles a actuar con empatía hacia migrantes, refugiados y personas en situación de retorno, destacando la importancia de acompañarlos en su tránsito y necesidades. La ceremonia contó con la presencia de representantes de organismos como Consejo Estatal de Población (Coespo) y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) así como de la comunidad migrante y fieles que se sumaron a la conmemoración.



