Luego de que un juez determinara liberar de responsabilidad procesal a un hombre acusado de tentativa de homicidio tras un altercado ocurrido en una funeraria donde varias personas resultaron lesionadas por disparos de arma de fuego, la defensa de una de las víctimas cuestionó la resolución y aseguró que el caso presenta elementos claros de una agresión intencional.
El abogado Héctor Villasana señaló que Fernando Ramírez acudió al lugar portando un arma de fuego cargada y lista para ser accionada, además de haber emitido amenazas de muerte contra el ganadero Eloy Soto Payán. De acuerdo con su versión, el arma contaba con cartuchos útiles y un disparo en recámara, lo que refuerza la hipótesis de una agresión directa.

Lo anterior contradice la postura del defensor Luis Eduardo Valdez Barrón, quien argumentó que no existió intención de homicidio y que el arma fue utilizada como objeto contundente, señalando que los disparos fueron accidentales. Villasana rechazó esta versión y sostuvo que, aun bajo ese argumento, el imputado debió enfrentar consecuencias legales por portar y accionar un arma en esas condiciones.


