Luego de las movilizaciones convocadas en contra de la gobernadora Maru Campos, el alcalde de Chihuahua Marco Bonilla aseguró que las protestas forman parte de una estrategia política para desviar la atención de los señalamientos que enfrenta Morena por presuntos vínculos con el crimen organizado, en medio de la polémica nacional relacionada con el caso Sinaloa.
El presidente municipal respaldó el actuar de la mandataria estatal y sostuvo que existe una diferencia entre combatir al narcotráfico y mantener presuntos nexos con grupos criminales. Además, recordó que desde procesos electorales anteriores ya existían denuncias sobre hechos de violencia y presuntas intervenciones del crimen organizado en distintas regiones del país.

Bonilla pidió que las investigaciones se lleven con transparencia y bajo los mismos criterios para todos los casos, al señalar que la justicia debe aplicarse sin distinciones. Finalmente, reconoció el trabajo de Maru Campos al frente del Gobierno del Estado y afirmó que Chihuahua responderá con firmeza ante cualquier intento de desestabilización política rumbo al proceso electoral de 2027.


