La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, cuestionó a los funcionarios y políticos que, desde su perspectiva, convierten el servicio público en un espacio para satisfacer ambiciones personales. La mandataria sostuvo que este tipo de conductas representan un riesgo para las instituciones y para la confianza de la ciudadanía.

Campos aclaró que el mensaje que ofreció durante la presentación de un libro del secretario de Seguridad Pública, Gilberto Loya Chávez, no estuvo dirigido a una persona en particular, sino a los políticos en general. Señaló que quienes anteponen sus intereses personales al servicio público no deberían continuar dentro del Gobierno ni buscar nuevos cargos.
La gobernadora rechazó las tentaciones que, afirmó, pueden afectar la función pública y recordó que la doctrina del PAN contempla valores como la democracia cristiana, la solidaridad, la subsidiariedad, la dignidad y el bien común. Agregó que quienes no puedan mantener esos principios deben dejar sus cargos y renunciar a sus aspiraciones políticas para preservar la institucionalidad.


