Vecinos del fraccionamiento Río Bravo acudieron a las oficinas de la Junta de Agua y Saneamiento (JMAS) para manifestarse y exigir una solución definitiva a los constantes brotes de drenaje que afectan a la zona, problemática que, aseguran, se ha prolongado durante aproximadamente seis años y se ha agravado con las lluvias recientes.

Flor Lizbeth Lizalde, habitante del sector, señaló que aunque personal de la JMAS acude constantemente para realizar trabajos de desazolve, las acciones solo representan una solución temporal, pues horas después los brotes vuelven a presentarse. Explicó que el fraccionamiento se encuentra en una zona baja y el drenaje se regresa, por lo que los vecinos demandan la sustitución de los colectores dañados. Añadió que las autoridades les informaron que colocarán tapones y enviarán maquinaria para disminuir los niveles mientras se concreta el proyecto.
La vecina indicó que la JMAS les informó que el cambio de los colectores requiere un proceso de licitación y que los trabajos podrían comenzar aproximadamente a principios del próximo año. Sin embargo, cuestionó que desde hace dos años se les ha informado que el proyecto ya estaba aprobado, sin que hasta ahora se concrete una solución. Lizalde afirmó que los habitantes pagan por los servicios de agua y drenaje, por lo que exigió que las autoridades atiendan las condiciones insalubres que enfrentan y den la misma importancia a los vecinos que a las empresas ubicadas en el sector.


